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Pendejadas y Calzones

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Se despeña Peña Nieto por sus constantes pendejadas, “una tras otra”, como dijera el finado Paco Stanley; al decir ahora “muchas tortillas”, en Náhuatl a indígenas de Hidalgo, en vez de “muchas gracias”; no se sabe si por error o novedosa estrategia de atención como las “chapitas” de Eruviel Ávila, o si ya de plano como dicen en el pueblo, “no da pie con bola”.
El copetón mexiquense quien hasta lo que no come le hace daño, se ha convertido en el personaje favorito del escarnio en las redes sociales, compitiéndole a Ninel Conde las chuscadas, con sus bautizadas “EPNdejadas” que circulan por la red, la pregunta es: ¿lo popular justifica lo pendejo?
Preguntar públicamente si es candidato o precandidato, aunado a su historial de pendejadas y la “sentida” queja contra el IFE por limitar la actuación de los candidatos durante la etapa de precampañas, encendió focos rojos en el PRI provocando que Pedro Joaquín Coldwell, dirigente nacional, declarará que dicho partido “no estaba pensando en cambiar de candidato”. Lo que suena más a “explicación no pedida, verdad manifiesta”.
El PRI y su candidato que ya lo es, despotrican contra el IFE y muestran debilidad ante la adecuada resolución; el contraste lo da la serenidad de Andrés Manuel López Obrador, a quien le responden lo solicitado y continua trabajando, logrando mayor avance y cobertura en medios de comunicación que Peña Nieto, quien para levantar se cuelga del recuerdo de Colosio, quien contrario a él, sí era un líder fuerte, preparado, sólido y con alta sensibilidad política.
La polémica decisión del TRIFE de anular la elección de alcalde en Morelia, que molestó al PRI y deberá repetirse, fue en parte por la pendejada de quien decidió pegarle el logotipo tricolor a los calzones del boxeador Juan Manuel Márquez, un día antes de la elección; lo chusco es que como “La Chimoltrufia”, el púgil, “como dice una cosa, dice otra”, porque primero dijo que no supo quien le pego el parche; y ahora, que fue por decisión personal.
Algo importante que dejó el 2011 es la manifiesta relevancia de las redes sociales, ya que a través de ellas nos enteramos, por ejemplo, de lo dicho por Carlos Talavera, a quien separaron de SEDESOL por denostar de “apestosas” a mujeres indígenas; claro ejemplo la doble moral de muchos panistas que se pasan por los calzones los principios humanistas concebidos por Manuel Gómez Morin.
Termina 2011 e inicia 2012 con la promesa de un nuevo ciclo como lo previeron Los Mayas y la esperanza de que un naciente sol nos transforme en una sociedad, más comprometida y con mayor conciencia cívica para elegir a gobernantes honestos, responsables y capaces, que nos devuelvan la paz, tranquilidad y el amor por nuestra patria.

“Yo Quello”

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

La mayoritaria tradición católica mexicana ha acostumbrado a los menores, escribirle en estas fechas, una carta al “Niño Dios”, donde el “yo quello”, se traduce no sólo en el deseo de un regalo material, sino también de buenas intenciones.
Como todos conservamos “alma de niño”, los “yo quello” que podrían ser comunes entre la sociedad general, serían:
Que Felipe Calderón abandone su capricho por mantener una guerra que ha provocado miedo, terror, zozobra y cero desarrollo y crecimiento; que se deje de bravuconerías contra quienes hemos denunciado sus delitos de lesa humanidad y por fin termine su sexenio de sangre y muertos.
Que Ernesto Cordero se deje de estupideces, como asegurar que se puede vivir con 6 mil pesos al mes, o creer que puede ser presidente y vaya pensando donde trabajar, porque aunque se conformara con un “hueso” que le diera el próximo “presidente panista”, la realidad es que su partido no ganará, por lo que seriamente debería considerar ser el doble de Mr. Bean.
Que Josefina Vázquez Mota, deje de darse “baños de pueblo”, mientras luce joyería ostentosa que contrasta con la ridícula aseveración de que ella sí es “la señora de la casa”; lo mismo que su acérrima enemiga, Elba Esther Gordillo, quien también asegura vivir dignamente con el sueldo de “pobresor”, mientras exhibe carísimas bolsas y ropa de diseñadores; y que tambien deje de venderse al mejor postor y de manipular al SNTE, ISSSTE y PANAL.
Que Humberto Moreira sea realmente investigado por los ilícitos cometidos durante su gobierno y pague con cárcel, sus fraudulentos actos.
Que Enrique Peña Nieto se dé por lo menos “20 minutos diarios de lectura”, para que no vuelva a olvidar los tres libros que marcaron su vida. Que no le tenga rencor al capo Raúl Padilla y regrese a la FIL, el próximo año, haber si de aquí a entonces leyó por lo menos un libro.
Que tome de manera urgente un intensivo curso de inglés, no fustigue con frases peyorativas, se aprenda el valor del mísero salario mínimo, los precios de las tortillas, leche, arroz, frijol y jitomate; y no confunda a Krauze con Fuentes.
Que Emilio González Márquez, quien fracasó en todo, acepte que no la hizo ni en el gobierno, ni en su quimera presidencial, ni en los Panamericanos, y no ahogue sus penas en tequila.
Que el “cavernal” Juan Sandoval, no se vaya ahora que deje el arzobizpado y mejor se quede, pero en Puente Grande, por ocultar y ser cómplice de actos de pederastía, que él mismo ha confesado conocer.
Que la confusión de Andrés Manuel López Obrador en el costo del pasaje del metro en el D.F. sea el preludio de que lo reducirá ya que sea presidente.
Y por último, que un rayo de luz y esperanza ilumine nuestro país, las conciencias ciudadanas y que la sociedad organizada decida con la fuerza de sus votos, a quienes deban ser los próximos gobernantes, para vivir todos bajo el mismo sol y con la seguridad de que siempre vendrán tiempos mejores, de amor, paz, armonía y felicidad.

Amor y resbalones

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona


Los fútiles y estériles intentos de generar desdoro y mofa a López Obrador por acudir a la televisora que tanto lo atacó y que el tabasqueño mucho denostó, donde espontáneamente surgió el tema de “La República Amorosa”, de nada sirvieron para mermar su imagen, porque demostró hábil manejo de discurso y se colocó competitivo frente a sus principales contendientes; que últimamente han resbalado por sus dislates.
La torpeza y resbalones de Peña Nieto en la FIL de Guadalajara, la lerda defensa de sus familiares al llamarles “La Prole” a los críticos del priísta, el desafortunado comentario al diario El País, evidenciando desconocimiento de la realidad socioeconómica del país y la reciente declaración peyorativa: “No soy la señora de la casa”, le ha costado que miles le hayan retirado su “amor” al descubrir que detrás del copete engominado sólo hay un ídolo con pies de barro.
Guasa y vergüenza causaron los “presidenciables” del PAN, quienes intentando “colgarse” de los errores de Peña Nieto, provocaron ridículo al resbalar con los mismos temas, para que después, el inicial “delfín” de Calderón, Ernesto Cordero y la nueva “candidata felipista”, Josefina Vázquez Mota, terminaran “de la greña”, en medio de un pleito en que tuvo que mediar Santiago Creel, para por lo menos recodar que también suspira por la nominación presidencial.
El PRI carga el lastre de turbios compromisos con desprestigiados partidos, como el PVEM, cuyos “dueños” se empeñan en ayudarle con escándalos personales, negativas acciones o negligentes omisiones legislativas; al igual que el PANAL propiedad de la sicofanta Elba Esther Gordillo, que lo mismo se acomoda en cualquier posición y accede a brindarle sus “amores” al mejor postor, sin importar si se trata del PRI o del PAN-Gobierno.
Sumiso y agachón, Felipe Calderón resbala soslayando el amor a la patria, permitiendo impunemente el ingreso al país de soldados norteamericanos, tolerando la violación de la soberanía nacional, mientras, cobarde y cínico, insiste en amedrentar a quienes acusamos sus delitos de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional de La Haya.
El decrecimiento de los aparentes punteros priistas y la inercia negativa de los panistas, fortalecen el avance, presencia e imagen de quienes abanderan las verdaderas causas del pueblo desde el centro izquierda; y de los aún carentes de partido por ahora, que en su momento podrían ser postulados por una coalición de fuerzas progresistas.
Los resbalones del PAN, anticipan su derrota, nadie olvida los casos ABC, Coppel, casino Royale, narcofosas, tráfico de indocumentados, camionetas con veintenas de muertos en avenidas de Boca del Río y Guadalajara, narcobloqueos, secuestros, la muerte de activistas, periodistas y estudiantes como ocurrió en Guerrero y el macabro hallazgo de los cuerpos enterrados en el edificio de la FEG en Guadalajara.
Toca a la sociedad impulsar mejor cultura democrática y fomentar mayor conciencia cívica, para encumbrar con el voto del pueblo a quienes sí sean la mejor opción para que termine la pesadilla de miedo, caos e inseguridad en la que estos gobiernos tienen sumido al país por sus estupideces, resbalones y falta de amor a la patria.

Principitos

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

La insoportable levedad del gel, terminó por evidenciar la realidad que se oculta tras el engominado copete del “principito” Enrique “Pena” Nieto, quien fue ridiculizado al hacerse haraquiri político, poniéndose de pechito provocando escarnio, vergüenza y pena ajena.
Peña Nieto dejó al descubierto su principal debilidad, que no es precisamente ser un neófito de la lectura, sino un farsante cuya imagen de principito o “rey chiquito” se la debe a la publicidad que le han construido el monopolio televisivo más grande del país y las revistas del corazón, a lo largo de los últimos años, a costa sin duda, del erario del Estado de México.
Lo menos que se esperaba del único precandidato del PRI, era un mínimo de congruencia entre su imagen y el perfil deseable de un hombre de Estado, preparado para enfrentar las vicisitudes de una nación que el Gobierno de Calderón ha enfilado peligrosamente hacia la categoría de Estado fallido.
Bastó una pifia, estando en el lugar y momento equivocado para desenmascararse y “encuerarse” no sólo frente a sus adversarios políticos, sino también ante quienes ya lo habían encumbrado en el olimpo a la categoría sino de Dios, por lo menos de “principito”.
Por el caño se fueron seis años de preparación, que seguramente sólo fueron cursos de actuación, de posar, de fingir la sonrisa, el discurso, el saludo, la reverencia y lo más grave, fingir que está preparado para gobernar, porque no se puede aspirar a ganar con un candidato que se derrota a sí mismo, víctima de su ignorancia.
Otro “principito” que enfundado en púrpura buscó ridículamente inmolarse, arremetiendo con su ligera lengua emanada no sólo de una prominente boca, sino también de una gigantesca ignorancia; gracias a “Dios” ya se va, y se va con la cola entre las patas, por la puerta de atrás y con el repudio de quienes legítimamente le han exigido denuncie los casos de pederastia que dice conocer.
No se puede desde el púlpito ofender la inteligencia de la sociedad sin esperar que sus absurdos provoquen airadas reacciones y que su lamentable tránsito al frente del Arzobispado de Guadalajara se haya manchado por su proclive debilidad de mezclar los temas religiosos con los de Estado, olvidando que “hay que dar al César lo que es del César y a Dios, lo que es de Dios”.
El boquiflojo Juan Sandoval, será recordado sólo por eso, porque como religioso, no supo ser el pastor que condujera a su iglesia a mejores estadíos, sino más bien, se convirtió en un incomodo “principito”, que como reza el dicho “estaba en todo, menos en misa”.
Llega sin embargo un hombre probo, Francisco Robles, quien tendrá la no sencilla tarea de reconstruir lo que Sandoval derruyó, se le desea suerte y el mayor de los éxitos.
Basta de “principitos” y de promesas falsas, basta de simulación e hipocresía, basta de chantaje y charlatanería, basta de falsos semidioses, lo que México y la sociedad requieren, no son poses ni caras bonitas, sino de hombres de carne y hueso, que no se sientan intocables e inalcanzables, pero que den los resultados que los ciudadanos exigen.

Reculones

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Reculó Felipe Calderón Hinojosa su bravucona intención de emprender batalla legal contra los más de 23 mil mexicanos que signamos ante la fiscalía de la Corte Penal Internacional, un expediente en el que se le acusa de crímenes de guerra y lesa humanidad, donde exponemos cerca de 500 casos de delitos que van desde el asesinato, desaparición de personas, reclutamiento de menores, tortura y desplazamiento forzoso.
Abusiva, cínica y desmesurada la reacción de Calderón, quien con irritación y molestia, arremetió en un arranque de histeria desfachatada contra quienes lo denunciamos, evidenciando únicamente su culpabilidad.
La inclemente e imparable violencia en México, producto de las estúpidas y erráticas “estrategias” contra el crimen e inseguridad, que ha provocado la muerte de más de 60 mil personas, es superior a la que se registra en países como Afganistán, lo que convierte a nuestro país en un destino poco atractivo para invertir y visitar.
Recularon arguyendo “que en nuestro país, la sociedad no es víctima de un gobierno autoritario o de abusos sistemáticos”, declaración absurda y ridícula, cuando es sabido que por lo menos 50 mil efectivos están actualmente operando en todo el país, mientras que 35 mil lo hacen en la Policía Federal, mientras miles de activistas sociales han denunciado que Calderón ha permitido impunemente flagrantes violaciones a los derechos humanos y abusos contra la población civil.
Luego del amague, reculó también la PGR declarando que no habría acción contra los denunciantes. No se critica la finalidad que es combatir la violencia e inseguridad, sino las torpes y fallidas acciones que se han tomado para conducir una batalla que no esta arrojando más que miedo, terror y zozobra a los ciudadanos inocentes y ajenos al conflicto.
Reculó también Humberto Moreira, quien ayer renunció a la dirigencia nacional del PRI, tras convertirse en la piedra en el zapato de Enrique Peña Nieto, por las acusaciones que en su contra se han vertido en todos los medios luego de la millonaria deuda con que dejó al estado de Coahuila.
Reculó tardíamente el PRI, porque hasta el último momento intentaron sostener a Moreira en el cargo, defendiéndolo o por lo menos otorgándole el beneficio de la duda, para después botarlo sin ningún miramiento.
Dan pena muchos legisladores de Jalisco que primero se dijeron respetuosos de la autoridad judicial que les ordenó reponer el procedimiento en el nombramiento de auditor Superior y luego recularon intentando dejarlo “interino”, mientras arman las componendas y argucias para volver a elegirlo, porque no están dispuestos a perder a quien les limpia y solapa todas sus tropelías.
Ya basta, es nauseabundo, raya en la mezquindad y en la porquería; todos lo que han reculado se comportan cual viles ojetes que viven a costa de mantener a la sociedad con el pie sobre el cuello, sin embargo, cada día crece más el repudio hacia ellos y sus partidos, que pronto en las urnas, la ciudadanía sin recular, les cobrará las facturas pendientes.

Fiambre, porquería y amor

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Recrudeció la zozobra, miedo, caos y regresó la realidad después de la tregua panamericana.
No terminaba la cruda panamericana, ni los etílicos festejos de los “más fabulosos Juegos Panamericanos de la historia”, cuando la pestilente mierda desbordada de la Villa, le dio la vuelva al continente, provocando más vergüenza e irritación que las chafas medallas corrientes de muchos atletas que empezaron a despintarse.
Tampoco culminaba la pomposa verborrea, ni los triunfales y patéticos discursos de auto alabanza y hasta la ridiculez de Emilio González Márquez, quien en uno de sus comunes arranques de estupidez, propuso regalar departamentos de la ilegal Villa Panamericana, cuando cercano al adefesio de los Arcos del Milenio, apareció la fiambre.
Recrudeció la zozobra, miedo, caos y regresó la realidad después de la “tregua panamericana”, para evidenciar la incompetencia de todo orden de gobierno que ha sido y es incapaz de garantizar seguridad y paz social.
Descomunal e intolerable el hallazgo de 26 cuerpos “puestos” en la vía pública en franco desafío a una autoridad que se ha significado por disimular el gravísimo problema de inseguridad por el que transitamos en Jalisco, del que todo mundo se da cuenta, menos ellos y sus enanos entendimientos.
Gobierno de porquería, que tibio e impávido desdeña la crisis que con su incapacidad han propiciado para “no causar alarma”, cuando es más temible conocer los hechos y saber que nadie es capaz de poner alto a la inclemente inseguridad que nos ha arrebatado las calles.
“Amoroso” resplandor, cual rayo de luz al final del túnel, significó para muchos la noticia que para otros no causó novedad, al conocerse que Andrés Manuel López Obrador, superó en un ejercicio de “rentabilidad” a Marcelo Ebrard, pero lo que sí sorprendió fue la cálida reconciliación del tabasqueño con el monopolio televisivo que lo mantuvo vetado durante el sexenio calderonista.
El esfuerzo de los últimos años, recorriendo cada rincón del país para conformar un movimiento de regeneración nacional, le redituó a López Obrador, quien con un discurso progresista busca reivindicarse ante la sociedad, para después cobrar la legitimidad que irregularmente le arrebataron en 2006.
Terminaron los panamericanos y los parapanamericanos y la “Fiesta de América”, se transformó en porquería hedionda que tras la justa deportiva sigue creciendo y embarrando a los organizadores que dejaron cuentas chuecas y una deuda de 12 mil millones de pesos.
Así transitan México y Jalisco, entre fiambre, porquería y la esperanza de mejores tiempos, donde no tenga que ser como le sucedió al Congreso del Estado, una autoridad judicial, la que le obligue a reponer el no menos cochino proceso en que sostuvieron al desacreditado auditor Superior.
Falta amor a la patria, convicción y conciencia cívica para gobernar cumpliendo y haciendo cumplir la ley, para preservar el estado de derecho y garantizar al pueblo la paz y estabilidad que tanto añora y reclama, ya basta de simular, es hora de actuar.

Voracidad Insaciable

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

A horas de que concluyan los juegos “parapanamericanos”, es indigno y vergonzante el trato que organizadores de la justa han dado a deportistas y en general al evento, sobajando y denigrando impúdicamente la condición especial de tan excepcionales atletas.
Las abismales diferencias de inauguración y promoción, a todas luces muestra cínicos rastros de discriminación y ofensa hacia la dignidad humana de los deportistas que han sido tratados peyorativamente, comparados con las atenciones que brindaron a los atletas que ya se marcharon.
Se extrañó el largo y rechiflado discurso con voz arrastrada de Mario Vázquez Raña, presidente de la Organización Deportiva Panamericana; los gritos eufóricos y los ojos rojos del gobernador, Emilio González Márquez; la notoria ausencia de Margarita Zavala de Calderón, quien no perdía detalle de los panamericanos “normales”; lo que evidencia falta de interés y desprecio a los atletas.
Impropio es llamarlos “paraparamericanos”, porque su distinta capacidad con que participan en un esfuerzo y entrega encomiable, dejan ver que son las autoridades y los organizadores los parapléjicos, discapacitados y retrasadas en todos los sentidos.
No obstante lo anterior, la situación se agrava al haberlos hospedado en un lugar impropio, cuestionado, fuera de todo orden legal e insalubre, donde tuvieron que soportar los fétidos olores de las cloacas a cielo abierto que se desbordaron de porquería, causando severos daños al entorno ecológico de la zona de El Bajío, mientras la suciedad se minó contaminando los mantos acuíferos de donde se extrae el agua para la zona poniente de la urbe.
La preocupación constante de organizaciones ciudadanas prosperó en el sentido de que la autoridad judicial concedió la suspensión de cualquier tipo de actividad en la Villa Panamericana, esfuerzo que desde 2009 se impulsó, advirtiendo los riesgos de construir la Villa en una zona de alta fragilidad ecológica y de recarga natural de mantos freáticos.
Reprochable el desacato a la orden judicial concedida, porque negligentes y altaneras, las autoridades demandadas no se dignaron comparecer para explicar la existencia de algún permiso para operar la villa, burlando arbitrariamente la ley en detrimento del interés superior que se protege: el medio ambiente y equilibrio ecológico.
Una vez culminado el evento “parapanamericano” exigiremos al Poder Judicial la ejecución forzosa de lo dictado, para que se clausure la villa y cancele toda licencia de habitabilidad, venta o preventa y se prohíban de tajo los permisos de obra y uso de suelo, proponiendo incluso demoler el adefesio que incrementa el riesgo de albergar en las mil hectáreas de El Bajío a más de 800 mil habitantes en perjuicio del entorno ecológico.
Basta ya de que con pretexto de eventos “nobles” se abuse y engorde la bolsa de voraces e insaciables lacras que lucran con dinero público a costa de la salud de los jaliscienses y del envenenamiento del medio ambiente.

Hediondo

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Cual ave negra que apesta a muerte, Felipe Calderón ungió a José Francisco Blake Mora, como cuarto Secretario de Gobernación en su administración, sólo para que tiempo después y en condiciones análogas al lamentable “accidente” donde perdió la vida Juan Camilo Mouriño, Blake sufriera también un inesperado final.
Apesta a muerte el sexenio de Calderón; hiede a violencia, miedo, inseguridad, latrocinio e impunidad; todo lo que toca lo deforma y condena al fracaso; todo lo que emana de su desgobierno está manchado de sangre, podrido y enlutado por el dolor, tragedia, desesperanza y ahora, hasta de mierda.
Calderón no ha hecho otra cosa más que envilecer cada uno de los actos en que participa; quiso legitimarse combatiendo el crimen e inseguridad y lo único que logró fueron ríos de sangre y montañas de muertos; pretendió ser el Presidente del Empleo y consiguió las más altas tasas de desocupación laboral y proliferación de “ninis”; buscó dinamizar la economía, crecimiento y desarrollo; y logró devaluación, pérdida de poder adquisitivo, estancamiento y 10 millones de pobres más.
No es el México de 2011 mejor que el de 2006, porque por lo menos antes, las estupideces y dislates de “la pareja presidencial” eran la nota de todos los días y no la muerte, miedo, terror y zozobra que a lo largo y ancho del país crece sin escatimar edad, sexo, ni condición social.
Este es el México real, donde hiede a muerte; donde ni los más encumbrados están exentos de correr en cualquier momento la suerte de los últimos 60 mil muertos, que fallecidos directamente o de manera colateral, han teñido de sangre al país entero.
Apesta también a corrupción, impunidad y desdoro lo que en teoría hubiera sido un lucido evento deportivo, pero que “salado” con la mano de Calderón se ha transformado en un pestilente escándalo de proporciones mayúsculas y consecuencias gravísimas, pues “los Juegos Panamericanos más fabulosos de la historia”, como fueron bautizados, se han convertido en hedionda mofa generalizada.
Apesta a ratería y es más hediondo el olor a lucro y rapiña, que la fetidez que pulula a cielo abierto entre mierda y basura; que aunque se niegue, esta filtrándose y contaminando severamente El Bajío, zona natural de recarga de mantos freáticos de donde proviene el agua que se consume en el poniente de la urbe.
No se trata de interrumpir o molestar el desarrollo de los eventos deportivos, los atletas son los menos culpables, son incluso víctimas que tienen que soportar la pestilencia y consecuencias del daño al entorno ecológico que es irreversible, por lo que la sentida exigencia es que la autoridad se imponga, impere la ley y se acaten las medidas dictadas para frenar el deterioro.
Aún cuando resta poco al régimen “fecal” que padecemos y lo que de él se ha desbordado, como el desgobierno de Jalisco; al pueblo le resulta eterno; ya anhela termine el fétido olor a muerte y que después de la tormenta vuelva a brillar el sol y con ello la esperanza de una nueva época de paz, bienestar y desarrollo para todos los mexicanos.

Cagadero

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Los cerdos se ofenderían al comparar sus chiqueros con la porquería y cagadero que se vio escurrir de la Villa Panamericana, que dolosa y vergonzosamente la Copag y demás organizadores coludidos ocultaron y solaparon durante el desarrollo de la justa deportiva, que también fue un cochinero en su organización, planeación y ejecución, donde sólo fue rescatable el espíritu, ánimo, participación y desempeño de los atletas, a pesar del desorden y caos que prevaleció desde siempre y que se acentúa hoy con la cruda panamericana.
El cagadero no únicamente fueron las fétidas descargas que a cielo abierto se acumularon en una enorme letrina que ningún orden de autoridad ha sabido explicar pero tampoco eximirse, porque se ha puesto en letal peligro los mantos freáticos que de manera natural se concentran en la zona de El Bajío, con el consecuente riesgo de contaminar el agua que se distribuye en el área metropolitana de Guadalajara.
La justa panamericana inició mal y terminó peor por las mezquinas ambiciones de hacer negocios primero con la villa que albergó a los atletas y luego con la cara y tardía infraestructura, antes que privilegiar el buen desarrollo y coordinación del evento deportivo, ahí esta la zona del parque Morelos que hoy luce derruida, abandonada y propicia para que contrario a lo que se deseaba, prolifere insalubridad, delincuencia y prostitución y ahí esta también El Bajío, reserva ecológica que degradaron a cagadero.
Al optar por la zona de El Bajío en Zapopan, diversos grupos ambientalistas y organizaciones ciudadanas denunciaron oportunamente el riesgo de afectación hacia el entorno ecológico del área, sin embargo y a pesar de la oposición de muchos sectores, se consiguió construir la Villa bajo una visión mercantilista, donde importó más el dinero que conservar y proteger el equilibrio ecológico de la ciudad.
Es insultante para la urbe y Jalisco, que así como le dio la vuelta al continente la ceremonia de inauguración y algunos de los resultados más trascendentes en el desarrollo de la justa deportiva, también le hayan dado la vuelta al mundo las imágenes del cagadero panamericano que debería tener avergonzados a quienes miserablemente lo toleraron a sabiendas del irreversible daño que provocaría a la zona, pero más insultante aún que tan vil y repudiable acción u omisión quede impune.
El cagadero panamericano es lo que debería darle “asquito” al Gobernador Emilio González Márquez, quien fracasó en su quimera de ser candidato presidencial y también en la organización de los Panamericanos en Jalisco, porque lo poco se podía rescatar se fue al caño después de haber salido a la luz pública la podredumbre física que le hizo comparsa a la inmundicia que secuestró al evento deportivo y lo transformo en una literal porquería.
Cagadero es el resultado general de las administraciones federal y estatal, porque la primera no ha cesado en su capricho por continuar una guerra que ha dejado por lo menos 60 mil muertos, terror, desconfianza, pobreza, incertidumbre y desempleo; mientras la segunda, cual fiel comparsa, aparte, ha dilapidado los recursos en la más aberrante impunidad, provocando retroceso y descrédito para Jalisco.

Jova y la Panamericruda

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Soberana pendejada haber contratado un seguro contra siniestros por 130 millones de dólares y que cubra sólo el 10 por ciento, porque el monto total aplicaría únicamente si el desastre hubiera golpeado a todo el Estado. La misma absurda idiotez de malgastar dinero como lo hicieron con la partida estatal 4603 para apoyo a desastres naturales y que ahora cínicamente buscan “remendar” con la aprobación de una deuda por 900 millones de pesos, para poder cubrir el quebranto financiero.
Miserable la reacción del gobierno de Emilio González Márquez ante el embate de Jova y su menosprecio hacia la tragedia y necesidad de los jaliscienses de la costa, al acudir tardíamente a la zona afectada (5 días después) y retardar 11 días la solicitud para que la Secretaría de Gobernación emitiera la declaratoria de zona de desastre, con lo que se liberarán los recursos del Fonden en la que ridículamente incluyeron 52 municipios, –entre ellos Guadalajara y su área metropolitana–, cuando en realidad son 13 los golpeados, e irónicamente olvidaron Tomatlán, uno de los más afectados.
Para González Márquez, es más importante la fiesta, el tequila y los reflectores de los Panamericanos que encabezar y urgir la ayuda hacia la siniestrada región, porque actúa insensato, insensible y soslayando las gravísimas consecuencias que ha dejado Jova, incluso peores a las de Kena en 2002.
Pero ya no hay que preocuparse porque se acordó que “cuando que terminen los Panamericanos se les donará a los damnificados los colchones, muebles que no sean de cartón, cobijas, almohadas”; y artículos de primerísima necesidad, como “las camisetas de los atletas”; todo bajo la misma tónica desde que inició la tragedia; –hasta que terminen los Panamericanos– con lo que queda claro que las prioridades existen.
Por lo pronto, que la gente siga hacinada en improvisados albergues o en la calle y expuesta a enfermedades e infecciones, durmiendo como pueda y comiendo lo que encuentren o lo que la caridad ciudadana les haga llegar, mientras lo único que ven son sus casas y propiedades derruidas, cultivos, ganado y patrimonios perdidos; sobreviviendo en general entre la tragedia provocada por el embate de la naturaleza y el abandono del indolente y miserable gobierno.
Los Juegos Panamericanos en estricto sentido deportivo han sido relevantes e importantes sobre todo por los triunfos de los mexicanos, quienes han destacado de manera contundente aún a pesar del escaso y a veces nulo apoyo de las autoridades deportivas.
La “cruda” después de la fiesta panamericana no será únicamente el remordimiento de un gobierno que olvidó dolosamente las zonas y población perjudicada por Jova, sino también el excesivo derroche de dinero en inauguraciones, clausuras y “elefantes blancos” como el estadio de Béisbol en Lagos de Moreno o los de Rugby y Softbol en Tlaquepaque, que quedarán en desuso por su equivocada ubicación y apresurada construcción.
La mayoría de los tapatíos sólo pudo presenciar los eventos panamericanos a través de la televisión, con estadios semivacíos producto del acaparamiento y reventa de boletos y otros jaliscienses como los de la costa, ni siquiera eso, porque Jova y su inútil gobierno les negaron esa posibilidad.

Miserables e Insensatos

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Aún perduran imágenes dantescas de los incalculables daños producidos por el huracán Kena en octubre de 2002 en costas de Jalisco, Michoacán, Colima y Nayarit, así como también la actitud miserable, perversa e insensata de quienes con repugnante indiferencia retrasaron el apoyo y auxilio, como hoy lo hacen luego del impacto de Jova en Jalisco y Colima que causó desgracias enormes.
El entonces Diputado Felipe Calderón, tan miserable e insensato como hoy, coordinaba la fracción panista en el Congreso Federal, que entorpeció y a punto estuvo de evitar se aprobara el Acuerdo Legislativo que tras el paso del meteoro, concertamos los legisladores de todas las fuerzas políticas de los estados afectados, a fin de que se enviaran urgentemente recursos del Fondo Nacional para Desastres Naturales en apoyo de reconstrucción de infraestructura y reactivación económica en las áreas impactadas severamente.
Calderón, actuó perversamente mostrando miseria humana al querer “desbarrancar” el acuerdo negándose avalarlo con su firma en represalia por el rechazo que los Diputados no panistas habíamos asestado para que Martha Sahagún recibiera una condecoración del gobierno Austriaco.
Finalmente exhibido en sus aviesas intenciones, Calderón cedió, se liberaron los recursos y se apoyó a los damnificados que se multiplicaron por el tiempo perdido a causa de la descarada e inhumana componenda que pretendía al cobardemente usar el desastre natural y el sufrimiento de miles de damnificados como moneda de cambio.
Lastima sobremanera que el indolente Gobernador Emilio González Márquez actúe insensato ante los daños provocados por el huracán Jova, soslayando sus gravísimas consecuencias y prefriendo exhibirse junto con el Presidente Calderón en aparente estado etílico en la inauguración de los Panamericanos, dejando de lado la emergencia y acudiendo sólo para la foto cinco días después del tremendo impacto del fenómeno en la costa jalisciense.
Los afectados han sorteado solos su grave situación sin contar con el apoyo de sus miserables gobiernos que han preferido derrochar dinero y malgastarlo en forma ilegal, utilizándolo en fines diversos y ajenos a su destino, tal como lo hicieron con la mayor parte de los 800 millones de pesos de la partida estatal 4603 para apoyo a desastres naturales y que ahora ante dicha carencia, Emilio González, desfachatadamente solicita al Congreso de Jalisco le apruebe otra deuda por 900 millones de pesos, para poder cubrir dicho menoscabo presupuestal.
Hacen bien los Diputados que han rechazado aprobar más endeudamiento a Jalisco, pues además de la mala experiencia del uso desbocado y sin informe del crédito por 6 mil millones de pesos, es menester se clarifique, esclarezca y deslinde responsabilidad sobre el peculado relativo a la partida presupuestal para desastres, antes de autorizar mayor deuda, además de evitar malgastar dinero en rubros como: imprevistos, alimentación de personal, protocolo, viáticos, gastos extraordinarios, compensaciones, comunicación e imagen, telefonía celular, honorarios para asesorías, entre otras, a la que se suma la descarada partida secreta del Gobernador.
Es una vergüenza la insensibilidad social de los inmundos gobiernos que ni siquiera sirven para brindar apoyo y respaldo a la población en desgracia, mientras se muestran tal y como son, despreciables, miserables e insensatos.

Pantomima y realidad

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Pantomima el éxito de los Panamericanos que a decir de propios líderes panistas, han sido un fracaso; realidad el despilfarro de seis mil millones de pesos en superfluos gastos ceremoniales, estadios e infraestructura mala, cara y tardía, carriles exclusivos repudiados, desorden vial, ciudad colapsada, seguridad excesiva, prepotente e ineficaz, apatía social por la molestia de no poder acceder a muchos eventos y hasta la amenaza del clima en contra, fueron el preámbulo del inicio de los Juegos Panamericanos.
Pantomima la utopía de mostrar una ciudad amable, moderna y funcional; realidad que 42 países, seis mil atletas y sus acompañantes, tengan que padecer desorden e improvisación, producto del capricho de gobernantes que como perros y gatos se pasaron más de 4 años partidizando el evento, en vez de planear y organizar una justa deportiva a la altura de los jaliscienses y sus participantes; como lo hacen ya en Montreal, próxima sede en 2015.
Pantomima, el montaje en que reconocidos priistas de la vieja y nueva guardia fueron comparsas y sombras de otros en una simulación que no esconde más que una realidad irrefutable, despejar el camino para que Enrique Peña Nieto, sea ungido como candidato del PRI a la Presidencia de la República.
Realidad, que ante el fracaso del aparente candidato del presidente Felipe Calderón, Ernesto Cordero, quien no figura, no crece, ni levanta en las preferencias panistas; sea Josefina Vázquez Mota la abanderada blanquiazul y tal vez desde siempre la primera opción de Calderón, quien al ver a Creel en la contienda, prefirió jugar doble o nada.
Pantomima la suspicaz coincidencia de connotados personajes que plantean la necesidad de un gobierno de coalición, cuando es claro que quienes la proponen no son los punteros de sus respectivos partidos en la aspiración presidencial.
Realidad, la cobertura mediática que ha recibido Andrés Manuel López Obrador, en sus giras por Estados Unidos y España, difundidas por todos los medios, incluso los que lo tenían vetado, lo que significa que su discurso de centro izquierda progresista, le ha generado dividendos y hasta la calurosa recepción de grupos empresariales que antes lo repudiaban; lo que lo convertirá sin duda en candidato y una verdadera alternativa.
Pantomima que en Jalisco el candidato del PRI a la gubernatura del estado este decidida, pues mientras hay quienes apostarían ciegamente por la “imagen” del alcalde tapatío, corto gobernante entrampado en escándalos interminables, otros se inclinan por un personaje más serio y completo como podría ser el senador Ramiro Hernández, o los munícipes Miguel Castro y Héctor Vielma.
Realidad que en el PAN Jalisco no atan ni desatan y a fuerza de fuego amigo buscan posicionar candidatos tan malos unos como los otros, mientras desdeñan las encuestas que posicionan a Alfonso Petersen como el más competitivo en este momento para equilibrar la contienda.
Pantomima, el PRD, a la deriva, sin rumbo, con un dueño “todopoderoso” cuya sed y hambre de poder no le deja ver que sin Enrique Alfaro a la cabeza de un proyecto donde todos pueden caber, el PRD es simple y sencillamente la tercera o cuarta opción electoral, mientras que con el impulso de Alfaro puede inclusive ganar la gobernatura.
Así está México y Jalisco, volcados entre pantomima y realidad, entre la visión de los que están en el poder y todo lo ven a su modo y entender; y la realidad del pueblo, quien padece con hartazgo las consecuencias de malos gobiernos, a la espera de la oportunidad de conducir su destino con gobernantes emanados no de los partidos, sino de la propia sociedad. pm

Fiasco y caos

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Con cínica desvergüenza que destila fiasco, marrullerías y clientelismos rapaces, los legisladores federales incumplieron en la integración del IFE violentando lo dispuesto en los artículos 14,16, 35 y 41 de la Constitución Política; así como 109, 110, 111, 112 y 114 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, lo que podría provocar nulidad de actos y natural desconfianza ciudadana.
Lejos de dotarle autonomía plena al hoy árbitro “mocho” del proceso electoral federal que inició ayer, los partidos políticos y sus cabilderos han deformado la concepción fundamental del IFE transformando su vocación original de órgano garante de legalidad electoral, en un botín que se reparten al capricho de intereses personales.
Le fallan al pueblo los órganos responsables de vigilar el cumplimiento de las normas electorales, porque quejas y denuncias con fundamento y motivación son recibidas y desechadas buscando el menor motivo, mientras irresponsables funcionarios públicos de todo nivel dilapidan dinero del erario para ilegalmente promocionarse hacia la siguiente chamba.
Existe temor fundado que dentro de tanto fiasco y caos originado por el capricho del gobierno federal de “mantener en guerra” al país y su evidente incapacidad por hacer frente al desorden provocado, dinero mal habido pueda fortalecer campañas y candidatos para buscar posiciones de privilegio y mayor impunidad, desde donde sin ningún pudor se aliente y proteja a criminales y delincuentes.
La encarnizada disputa de todos los días y a cualquier hora en plazas, centros comerciales, calles, avenidas, carreteras, estadios, casinos, escuelas, hospitales y demás espacios públicos, pudieran originar, como parece acontecer en Veracruz, Nuevo León, Tamaulipas o Guerrero, la peligrosa irrupción de grupos paramilitares que buscan hacerse cargo de lo que el gobierno no puede contener.
Jalisco no es la excepción porque no cesan las ejecuciones, ni la condiciones de inseguridad, a pesar del amplio despliegue de fuerzas de seguridad que han sido tan fallidas y desordenadas como el control y logística de los Juegos Panamericanos que iniciarán la semana próxima bajo un ambiente de turbación y desconcierto.
No es la justa atlética, mucho menos la falta de espíritu deportivo lo que causa molestia, sino el fiasco y caos de los organizadores que enlodaron con politiquería barata y remataron con pésima organización, despilfarro de dinero y fallida infraestructura, un evento que bien desarrollado habría significado un escaparate para mostrar al mundo lo mejor de los jaliscienses y no la pésima imagen de desorganización y tardanza que se da a los visitantes con estadios incompletos y una ciudad colapsada, desquebrajada, apática y desganada.
El debilitamiento de las instituciones, el incumplimiento de la ley, la incontenible inseguridad y el fracaso en el desempeño gubernamental, abonan a un clima de desorden generalizado, donde la constante es que no hay autoridad capaz de garantizar lo que protestaron cumplir y hacer cumplir, por lo que cada vez es mayor el clamor por candidatos ciudadanos que le respondan y rindan cuentas al pueblo y no a caciques y dueños de partidos políticos, que lo único que han hecho ha sido fomentar el fiasco y alimentar el caos.

Traga más pinole...

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Los partidos políticos son entes de interés público, lo que en ellos suceda conlleva interés jurídico en la sociedad y puede ser discutido además de reivindicado ante autoridades electorales, tanto administrativas, como judiciales especializadas.
Lamentable que un derecho y obligación como denunciar o quejarse en cuanto a dislates, arbitrariedades o ilícitos de prematuros aspirantes y sus partidos ante órganos electorales, tanto en el ámbito federal como local, se convierta en  práctica meramente anecdótica, referente estadístico o sólo para cumplir con nuestra conciencia cívica.
No sirven los árbitros, los órganos responsables de la tutela legal y eficaz de los asuntos resultan como “La carabina de Ambrosio”; fallan parejito como los coches viejos y mal atendidos, dado que casi siempre encuentran la “fórmula adecuada” para salir del dilema que les significa resolver cualquier queja presentada, desechándola prácticamente sin entrar a su estudio y análisis de fondo.
La autoridad en éste sentido es una burda figura de trámite negativo, cómplice y comparsa de las fechorías electorales de partidos y sus integrantes que disfrutan violentando normas generales y las propias especiales de cada organización partidista.
Así pues, la negativa de la cuestionada autoridad electoral a resolver de fondo las denuncias ciudadanas, ha convalidado la práctica viciosa de realizar actos anticipados de campaña de quienes descarada e impunemente, aprovechando los cargos públicos y los recursos del pueblo, hacen honor al dicho de “traga más pinole, el que tiene más saliva”.
La impunidad, falta de carácter y arrestos de las autoridades electorales provocan que prolifere la intromisión en campañas y precampañas de grupos de poder fácticos que con recursos de “conocido” origen inmoral, o de algunos empresarios y adinerados que tutelan dichos actos, financian precandidaturas que nacen, se nutren y se vuelven competitivas “a golpe de chequera”, o “a manotazos al cajón”.
Además de la ausencia legal de candidaturas independientes, el exceso de recursos públicos vía los propios partidos o los que inmoralmente y en forma delictiva se dilapidan del erario al utilizarlos en promoción electorera personal y la posibilidad que se da a “cabilderos” de comprar y fabricar candidatos, manipulando la voluntad popular, resultan candidatos sólo aquellos que “tragan más pinole, porque tienen más saliva.
Ganan las elecciones los más “apalancados”, casi nunca los mejores y eso ha dado por resultado, pésimos gobiernos, decantados hacia intereses económicos, a veces oscuros, opacos y hasta ligados al hampa.
Mientras no avancemos en mayor legalidad, rendición de cuentas, penalización, control, transparencia y mayor cultura cívica, seguiremos en el tobogán del descenso pronunciado en que hemos venido cayendo desde hace años y nos conduce inexorablemente a la pobreza, violencia, terror y caos.

De Payasos y Valientes

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Al declarar que no buscará la candidatura del PAN a la Presidencia de la República, Emilio González Márquez exhibe torpeza e ignorancia, ya que nuestra Carta Magna se lo impide en sus artículos 55, 58 y 62 donde claramente se establece que los gobernadores de los estados no podrán ser electos diputados federales o senadores durante el periodo de su encargo.
Es una payasada que González Márquez haya reculado a su aspiración presidencial, aún después de las bravuconadas de dientes para fuera con que encaró esta posibilidad a la que declinó no en un gesto de reconocimiento a la ventaja que le llevan los demás aspirantes, sino de su incapacidad para mostrarse creíble ante la sociedad.
Fue el fin del utópico anhelo presidencial de un mirmidón que no ha sido serio, ni ha sabido gobernar, porque su gestión no se ha significado por la obra pública, ni por la solución a los problemas de los jaliscienses, sino por el indiscriminado derroche del erario a favor de sus intereses y pretensiones personales, circunstancia que a la sociedad le causa asco, repulsión y hartazgo. A lo más que pudo aspirar en su quimera presidencial es a ser conocido por sus dislates, la mentada de madre y por la payasada de haber vociferado que era el único que podía ganarle a Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.
Hartos de la falta de resultados positivos, de que partidos y gobiernos soslayen el clamor popular y la sentida exigencia ciudadana de gobiernos comprometidos con las demandas sociales, hay repudio generalizado contra quienes han defraudado la confianza del pueblo.
Los partidos políticos están rebasados y secuestrados por mezquinos intereses y poderes fácticos supeditados a la irracional obediencia de quienes se autoproclaman “líderes morales” e imponen a costa de quien sea su visión personalísima, despreciando principios, estatutos, plataformas y programas de acción de los institutos políticos.
Mentiras, poses, simulación, demagogia y clientelismo electorero son las ofertas de los partidos y sus candidatos, quienes en campaña buscan desesperadamente el acercamiento con el ciudadano, para después desconocerlo, negándole audiencia, atención y soluciones, porque no es con los “lunes municipal” o “miércoles ciudadano”, como se resuelve la problemática social, sino con actividad real, constante y efectiva.
Ante la actual crisis de resultados, es necesario que el gobernante se someta al escrutinio público para que el ciudadano decida si debe o no continuar en el cargo para el que fue electo, que no sea con informes hechos a modo, anuales, semestrales o cuatrimestrales, como se trate de justificar el desempeño, sino con un ejercicio de dos vías que abone a la cultura de rendición de cuentas y participación ciudadana.
En Tlajomulco de Zúñiga, el gobierno municipal se pondrá a prueba de manera inédita y dará ejemplo a sus pares en todo el país de los arrestos y valentía que debe tener un gobierno que le ofrece al pueblo la oportunidad de evaluar su desempeño y ratificarle o negarle su confianza a través de una consulta pública, mediante voto directo y secreto. Pese a las críticas, la altura de miras de Enrique Alfaro es la diferencia entre las payasadas de algunos y la valentía de otros.

Chuchas cuereadas

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

El de Felipe Calderón es el sexenio del fracaso; de la violencia generalizada, miedo, sangre, desempleo, pobreza extrema, emergencias sanitarias, “ninis”, corrupción, impunidad, tráfico de influencias, escándalos políticos, alianzas perversas, pérdida de confianza y más de 60 mil muertos. No fue el sexenio de las ocurrencias, ni de las víboras prietas, botas de charol, el “comes y te vas” o la “pareja presidencial”, pero aún en el absurdo del régimen anterior, nadie puede afirmar que estamos mejor que antes.
Calderón se ha empecinado en un falaz discurso reparte culpas para excusarse de los errores propios, atribuyendo al pasado y otros gobiernos la caótica situación de inseguridad que vivimos; a la economía global, la falta de crecimiento, empleos y oportunidades; y a todos en general por no apostarle a sus fallidas estrategias que nos mantienen a la baja en los indicadores productivos.
No deja de llamar la atención que después de pasar por casi todos los puestos públicos, Calderón haya fracasado en la conducción del país; aún cuando creíamos que nadie podría superar las barrabasadas de Vicente Fox, al grado que en vez de ser una “chucha cuerera”, resultó una “chucha cuereada”.
Calderón también es culpable de la debacle del PAN y falta de liderazgos en su partido; no se ve para la siguiente elección un Clouthier como en 1988, un Diego Fernández de Cevallos como en 1994, un Fox como en 2000 e incluso como él mismo en 2006; desde ahora se anticipa la inminente derrota de Acción Nacional en las elecciones presidenciales.
Ya lo dijo el ocurrente Moreira, “El presidente hizo chuza con sus presidenciables, tiró todos los pinos”, al referirse al fracaso de Calderón por construir nuevos liderazgos; y es que el problema no fueron en su momento “los siete enanos” (Josefina Vázquez Mota, Santiago Creel, Ernesto Cordero, Emilio González, Alonso Lujambio, Javier Lozano y Félix Guerra), sino el dueño del circo.
Es el caso de Jalisco, donde Emilio González también ha ocupado diversos cargos que en teoría deberían garantizar una adecuada administración pública y sin embargo lejos de ser una “chucha cuerera”, también resultó ser una “chucha cuereada” por su fracaso.
Por encima del improvisado Alberto Cárdenas y del autócrata Ramírez Acuña, los despilfarros, torpezas y dislates de González han provocado enconos, desentendimiento político, estancamiento y retroceso en todos los rubros productivos del Estado.
Existe evidencia clara del fiasco de gobiernos que bajo la promesa del cambio sólo han sido perniciosos para la sociedad; no supieron gobernar ni dar resultados; pero sí dedicarse al botín, tráfico de influencias, peculado, corrupción y a propiciar la impunidad. Su actuar ha llevado a la sociedad al límite del hartazgo y exhibirlos como lo que son: unas tristes chuchas cuereadas.

Cínico y TorPEdo

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

No contento con derrochar descaradamente durante el año más de cuatro mil millones de pesos en propaganda, tras entregar el quinto informe de gobierno que quizá sólo debió ser un legajo de hojas en blanco o un obituario, Felipe Calderón es repudiado por el pueblo que con sorna lo llama “TorPEdo”, por su torpeza al “desgobernar” y adicción a la embriaguez.
El cínico Calderón se pasea por el país presumiendo “orgulloso” sus logros como “el presidente del empleo”, a pesar de que en su gestión se incrementó la tasa de desempleo de 3.47 a 5.62 por ciento.
Cual burro hablando de orejas, declaró en Guadalajara con descaro rampante que “gobernante o edil malos, hay que correrlos”, olvidando sus desatinos e ineptitudes que han conducido al país hacia la peor crisis socioeconómica y moral de la historia, con 52 millones de pobres en grado extremo, retroceso de 25 lugares en cuanto a competitividad mundial y más de 60 mil muertos.
Aún retumban las voces de quienes sentenciaron: “si no pueden, renuncien”, cuando se firmaron los acuerdos para la Seguridad, Legalidad y Justicia en agosto de 2008, incumplidos por todos los órdenes de gobierno, porque en las calles está el resultado de la fallida estrategia e inoperante coordinación. Como paradoja y muestra del clima de inseguridad y violencia que no cesa y crece mientras los reflectores internacionales apuntan a Jalisco y México por los Juegos Panamericanos, Calderón enfatiza garantías de seguridad y sus palabras suenan a burla infame cuando a pocos días del “blindaje” con fuerzas federales de seguridad y milicia, Jalisco sufre violencia inclemente con ejecuciones de conocidos personajes, jefes policiales y numerosos hechos de sangre y fuego, aunados a la delincuencia ordinaria.
Nulo control de confianza en los elementos de apoyo a la protección ciudadana y responsables de procuración e impartición de justicia, dan por resultado un clima de total desconsuelo y pesimismo, ante el incierto futuro de un país que se parece cada vez más a las repúblicas donde quienes imponen las condiciones son capos de la mafia y coludidos socios enquistados en autoridades, empresas, partidos, clero y corporaciones que en vez de proteger y servir, ayudan a que crezca el poder del hampa. Que Calderón tenga vergüenza, deje de pasearse en giras de vulgar espectáculo y se dedique a buscar cómo impedir la impunidad que impera hoy en nuestro herido y sangrante México y trate de reordenar el rumbo del país, concertando esfuerzos de sociedad y gobiernos para salir juntos de este tremendo bache.
Si como hasta la fecha demuestra que no puede, que ponga el ejemplo, deje el cinismo, la torpeza, la embriaguez y por el bien de México y de todos, ¡que renuncie!

La puntita

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

No jodas Jonás!, quizá debería decirle el alcalde de Monterrey a su hermano incomodo, Jonás Larrazabal, quien fue exhibido al interior de varios casinos recibiendo descaradamente fajos de dinero.
Jonás parece ser nomás la puntita del iceberg en que estarían involucrados por acción u omisión mandos gubernamentales en actos de asecho e intimidación de propietarios y clientes de casinos, para cobrar “cuotas por derecho de piso”, que revisten relevancia luego del atentado al Casino Royale donde murieron 52 personas.
Lo que resulta jocoso es el absurdo argumento para justificar el dinero que le entregaban en los casinos; según Jonás, producto de la venta de quesos, sí pero de queso...bornos.
Ahogado el niño, “a tapar todos los pozos”, ya que el gobierno municipal de Guadalajara clausuró por lo menos cinco casinos por diversas “irregularidades”, cuando antes de la tragedia en Monterrey funcionaban y estaban a la vista de todos y ahora resulta que no tenían permisos de Gobernación, ¿también cobraban quesos?
Santiago Creel y Manlio Fabio Beltrones entregaron al final de la administración foxista permisos sin fechas, bajo oscuras condiciones y evitaron una ley que pusiera orden al tema de los casinos para que proliferaran de manera ilegal, desordenada y al amparo de la impunidad. El asunto no es el juego sino los ilícitos negocios que puede ocultar, como el lavado de dinero.
Intrigante coincidencia que en funestos casos como la guardería ABC, Casino Royale, Lobohombo, Coppel o News Divine, se hayan incumplido medidas de protección civil, mientras gobiernos ciegos y sordos prefirieron disimular las irregulares instalaciones a cambio de “mordidas” por parte de los dueños.
Pérdida de tiempo y saliva el mensaje de Felipe Calderón, quien no obstante haber aceptado una vorágine de violencia en el país, sigue sin plantear una estrategia eficiente para lograr coordinación entre poderes y órdenes de gobierno.
Calderón no ha sido, ni será, el presidente del empleo, ni de la infraestructura, pero sí será recordado como el presidente de los más de 50 mil muertos.
Nomás la puntita fue para los legisladores locales la resolución de la SCJN que la semana pasada les notificó en tiempo y forma la suspensión de la toma de protesta a diversos cargos que mañosamente se repartieron, porque días después, la Corte también determinó que el Consejero Juez que ya habían designado no tomara posesión del cargo.
Sigue el hartazgo y clamor de justicia ante la corrupción e impunidad que de distintos frentes emana sin que haya autoridad capaz de garantizar el imperio de la ley; la sociedad está harta de politiquería, de promesas incumplidas y de ausencia de gobierno y esa ya no es la puntita, sino el iceberg completo.

Chivo y gandallas

Fuente Ovejuna | Salvador Cosío Gaona

Barbarie y terror en estadio de Torreón y casino de Monterrey mantienen conmocionado al país dejando sentimientos de dolor, impotencia e indignación hacia todo orden de autoridad incapaz de contener la salvaje violencia desatada y provocada por el gobierno de Felipe Calderón.
Hartos de inútiles discursos que no le devuelven la vida a nadie, la sociedad exige seguridad y garantías para acudir sin miedo a ser privados de la vida en centros laborales, escolares y recreativos.
Mayúscula pendejada de continuar la fallida estrategia que hasta hoy ha privilegiando una irracional y caprichosa “guerra” no pedida, que cada vez genera mayor horror y pánico.
Qué no queden impunes estos actos como pretenden hacerlo con los cruentos hechos de la guardería ABC en Hermosillo, Sonora; donde es incesante y justo el clamor de justicia.
Ahora y ante la incapacidad de respuesta y encubrimiento de verdaderos culpables, el gobierno de Calderón encontró en Arturo Leyva Lizarraga a su chivo expiatorio, quien fue encarcelado y padece la suerte de quienes pagan los platos rotos en el sistema de impartición de justicia.
Elude la autoridad a los concesionarios de la guardería subrogada al IMSS que tienen parentesco con la hermana de Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón y exonera irresponsablemente a implicados como Juan Molinar Horcasitas, ex director del IMSS, a su sucesor Daniel Karam y al ex gobernador de Sonora, Eduardo Bours.
Esta claro que el gobierno federal juega a encontrar “chivos” sin importar como en el caso de Leyva Lizarraga, que su único error haya sido estar en el lugar y momento equivocado, ya que cuando estuvo al frente de la delegación del IMSS en Sonora, nada tenía que ver con las guarderías.
Gandallas se vieron los legisladores locales, al repartirse anticipadamente “cotos” en el Poder Judicial, aún cuando las convocatorias carecen de fundamento por intentar jubilar a tres magistrados que son inamovibles, nombrar otros cuatro para los que no existe vacante, sala, ni presupuesto y sustituir desde ahora a tres consejeros de la Judicatura, cuando sus nombramientos vencen hasta 2012.
El Congreso ignoró y desacató las suspensiones concedidas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, e incurrió en ilegalidad, argumentando que no fue notificado a tiempo; cuando ya todos los medios exhibieron los acuses recibidos dos horas antes de la votación y toma de protesta de los espurios funcionarios, por lo que los legisladores deberán ser sujetos a juicios de responsabilidad.
Qué cuentas rendirá a la nación el presidente Felipe Calderón, cuando su sexenio no fue como lo prometió de empleo y crecimiento, sino de fuego, sangre y muertos.